Gebro Pharma presenta Videsil, vitamina D en solución oral con una innovadora presentación en ampollas de plástico


Laboratorios Gebro Pharma inicia la comercialización de Videsil®, vitamina D en solución oral en dos presentaciones de dosis (25.000UI y 100.000UI) para dar cobertura en la prevención y tratamiento del déficit de vitamina D y también indicada como tratamiento de soporte para la osteoporosis.
Con una presentación innovadora en formato de ampolla de plástico, Videsil® es una solución bebible directamente de agradable sabor naranja y con un excipiente que permite diluirla en agua.
La vitamina D es un micronutriente necesario durante toda la vida. Puede ser sintetizada en la piel humana por exposición a la luz ultravioleta o ser obtenida a través de la dieta, en ambos casos almacenándose principalmente en el tejido graso y así estar disponible para su conversión en los riñones a la forma activa (1,25[OH]2D). Es necesaria para regular los niveles sanguíneos adecuados de calcio y fósforo para la normal mineralización ósea, la contracción muscular, la conducción nerviosa y el correcto funcionamiento de numerosos procesos celulares y metabólicos.
Contrariamente a la idea extendida, en España y otros países mediterráneos existe una elevada prevalencia de déficit de vitamina D, que gira alrededor del 40%1 de la población y que afecta a todos los grupos de edad. Este dato se asocia a una baja exposición de la piel a la luz solar, principal fuente de vitamina D, y al hábito del uso de cremas fotoprotectoras, así como también a una dieta pobre en alimentos que contengan dicha vitamina. Existen también otros factores externos como las condiciones ambientales, sobre todo la elevada contaminación en las ciudades, y múltiples factores personales, como son la edad, el estilo de vida, el tipo de piel o el consumo de fármacos.

Fuentes de vitamina D
La principal fuente de vitamina D es el sol: los depósitos corporales de vitamina D provienen sobre todo de su síntesis cutánea, inducida por radiación solar, la cual provee el 90% de la concentración de vitamina D en el organismo. Solo el 10% restante proviene de la dieta, siendo relativamente pocos los alimentos que tienen de forma natural cantidades sustanciales de vitamina D, además de ser productos que se consumen escasamente en sociedades occidentales.
Las principales fuentes nutricionales naturales son los ácidos grasos del pescado marino, siendo el salmón el más destacado. También los moluscos, los crustáceos y derivados, la yema del huevo, la mantequilla, el hígado y otras vísceras, aunque su consumo es escaso debido a su alto contenido en colesterol.