Gebro Pharma entrega el II Premio de investigación “Herbert Broschek”


Laboratorios Gebro Pharma ha entregado el II Premio de investigación “Herbert Broschek”, al trabajo “Cáceres, su medio e influencia en la economía de la región”, realizado por Juan Solaeche Gómez.

Esta es la segunda edición del premio que está dotado con 6.000€ y en esta ocasión ha premiado la investigación en el campo de los estudios sobre el sistema ecológico ambiental en Cáceres y su provincia, y su repercusión sobre la agricultura y economía de la región.

En la entrega del premio, que tuvo lugar en la Sede de los Caballeros de Yuste, en Extremadura, asistieron más de 200 personas y contó con la presencia de Sergi Aulinas, Director General de Laboratorios Gebro Pharma España en nombre de la familia Broschek.

El premio ha sido convocado por la Real Asociación de Caballeros del Monasterio de Yuste y Laboratorios Gebro Pharma, y el jurado ha estado formado por profesores de la Universidad de Extremadura, por la Junta Directiva de la Real Asociación y Autoridades Regionales.

Con este premio, la familia Broschek y Gebro Pharma quieren reconocer trabajos de investigación destacados en el área del equilibrio ecológico, la sostenibilidad y la protección del entorno, valores que el fundador de la compañía, Herbert Broschek, fomentó durante toda su vida.

Gebro Pharma crea el Premio Herbert Broschek

El farmacéutico austríaco y fundador de Laboratorios Gebro Pharma, Herbert Broschek, visitó el Monasterio de Yuste, en un viaje por Extremadura, y fue propuesto para Caballero de Yuste. Con el fallecimiento del Sr. Broschek, la Sra. Broschek, Dama de Yuste, mostró su deseo de colaborar con las actividades de la Real Asociación creando un Premio anual sobre equilibrio ecológico con el objetivo de potenciar la investigación en este ámbito, por el que la familia tenía un gran interés.

La Real Asociación Caballeros del Monasterio de Yuste fue fundada en 1957 con el objetivo de fomentar lo que es y representa el Monasterio de Yuste, así como mantener vivos los ideales del emperador Carlos V, quien pasó sus últimos días en el monasterio extremeño.